Información Extra
El Antiguo Testamento, o biblia hebraica, se mantiene a menudo como un mundo cerrado. Hasta tal punto que se ha llegado a oponer al Dios de amor del Nuevo Testamento con el Dios vengador del Antiguo.
La realidad, sin embargo, es muy diferente, pues el Dios que se ha revelado en Jesucristo, no es otro que el Dios de Abraham, Moisés, o de Jeremías.
Este pequeño libro quiere ser una guía para recorrer el Antiguo Testamento, descubriendo con él que a través de sus celebraciones litúrgicas el pueblo de Israel siempre tiene la insustituible oportunidad de volver al Dios de toda fidelidad. Al final del recorrido se puede constatar que el Antiguo Testamento, lejos de ser caduco, es la puerta por la que se accede al Nuevo, al Evangelio de Jesucristo.